El mundo de las mezclas.

21 02 2008

Hay cosas que detesto que se mezclen. Cualquiera que me conozca un poco bien debe saber que no soy tiquismiquis con las cosas en sí, sino que hay cosas que no se mezclan.  Y existen cosas que van juntas porque sí. Si ves una pareja, puedes pensar que no pegan ni con cola o en cambio no reconocer a una persona sin su pareja.
Es más fácil de explicar con la comida. Por ejemplo fruta y ensalada no se mezclan, ¿a qué mente malévola se le ocurrió poner piña o manzana a una ensalada? Mi madre siempre ha hecho lo que llama una ensalada americana con salsa rosa, piña y manzana, pero a mi mente siempre le ha chirriado. Otro ejemplo, este no lo entenderá mucha gente, no puedo poner juntos huevos fritos y tomate en cualquiera de sus formas, pero especialmente frito, en mi mundo es sacrilegio. Tampoco puedo poner bacon y atún juntos. Las sopas con huevo duro rallado, me las comeré pero las detesto, o con queso, puagg.
En cambio hay cosas que juntas son perfectas. Las tortillas y el pan bimbo o el queso philadelphia y el azúcar son perfectos en su unión. De hecho si van separados pierden parte o la totalidad de su encanto. La piña con coco, preferiblemente en granizado y con batida de coco, es una exquisitez.
Pero cada día descubro con asombro que hay cosas que cuando van juntas funcionan como si se tratase de un reloj suizo. Resulta que el otro día en el metro descubrí que para los niveles superiores al 10 en el tetris me viene de perlas música que imprima ritmo. No ese sonido de tetris inmutable. En mi caso la mezcla perfecta con el tetris es esa música que pones en el coche y sin darte cuenta estás pisando el acelerador. Supongo que inconscientemente hace que mi cerebro empiece a funcionar más rápido. Sí, más rápido aún. Empezó a sonar una canción rápida de Estopa y al final esa fue la clave en el nivel 13, ya sé no es mucho, pero por ahora es lo que hay. Son muchos años sin jugar a ningún juego.
Concluyo de esto que el mundo de las mezclas es extraño y arriesgado. Siempre pensé que de la mezcla sale lo mejor, pero si mezclas todo sin orden ni concierto también puede salir lo peor. Hay cosas que solas no te dicen nada, pero que en cuanto las combinas, cambia el concepto, la visión y todo. Las mujeres me entenderán, ya que con la ropa pasa un poco eso. En cambio hay cosas que juntas producen repulsión. Si mezclas el amarillo, el cyan y el magenta de tus temperas, no te saldrá blanco, ni negro, te saldrá un color más parecido al barro con musgo. Así que a la hora de mezclar por favor, pensadlo antes.


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3 responses

21 02 2008
zon7

A mi, si no se mezcla en la boca se mezcla en el plato, es mi filosofia😛
Hay cosas que admito que no se mezclan. No pienso echar la bebida encima de la comida.
Pero me encanta meterle las patatas fritas a la hamburguesa. Y el huevo frito….mmmm, hambre!

21 02 2008
lord.mictlantecuhtli

Jeje es verdad eso de que hay cosas que solas no son lo mismo… Siempre que bebo Coca-Cola sola noto que le falta el whisky…:P

21 02 2008
Didacsoy

Joé, hasta que leí lo del nivel 13 estaba convencido de que el post era de Jere!

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